Empiece por la condición real del activo
Describa síntomas, fallas, deterioro, intervenciones previas y efecto sobre la operación. Fotografías y antecedentes ayudan a dimensionar el frente antes de movilizar recursos.
Defina la ventana de trabajo
Aclare si la intervención puede ejecutarse con la planta operando, si requiere parada o si existen horarios restringidos. La secuencia cambia según esa condición.
Revise accesos y logística
Ingreso de personal, herramientas, materiales, equipos, zonas de almacenamiento temporal y restricciones internas deben conocerse antes del inicio.
Separe lo crítico de lo diferible
Una lista priorizada permite distinguir actividades obligatorias, correctivos relevantes y trabajos que pueden programarse después sin ampliar innecesariamente la parada.
Cierre con verificación
El alcance debe indicar cómo se validará el trabajo ejecutado y qué registros o pendientes harán parte de la entrega.
Este contenido es orientativo. Materiales, procedimientos, pruebas, recursos y entregables deben definirse para cada proyecto.